01
Hablamos
Tenemos una conversación sobre la temática que elegiste, por qué es importante para vos, qué querés poner en palabras y qué música escuchás.
No necesitás llegar con una letra escrita ni conocer términos musicales.
Música hecha para vos
Una serie de canciones creada alrededor de una temática tuya
Elegís un tema, una etapa, una decisión o algo que querés poner en palabras.
Hablamos sobre eso y sobre la música que te gusta. A partir de esa conversación compongo varias canciones, te envío las primeras versiones y hacemos ajustes hasta cerrar la serie.
Rituales sonoros
Canciones escritas a partir de algo que es importante para vos
Durante años usé la música de una manera muy personal: escribía canciones para mí.
Algunas nacían de una decisión que quería recordar. Otras de algo que me daba miedo hacer, de un proyecto que estaba empezando, de una etapa que estaba terminando o de palabras que quería seguir teniendo presentes.
Después esas canciones formaban parte de mi vida cotidiana. Las escuchaba caminando, viajando, trabajando o haciendo otras cosas.
Rituales sonoros parte de ese mismo proceso, pero la temática viene de vos.
Primero hablamos y definimos qué querés poner en palabras. Después trabajo ese material junto con tus referencias musicales para convertirlo en una serie de canciones.
El proceso
De la conversación a las canciones terminadas
01
Hablamos
Tenemos una conversación sobre la temática que elegiste, por qué es importante para vos, qué querés poner en palabras y qué música escuchás.
No necesitás llegar con una letra escrita ni conocer términos musicales.
02
Compongo
A partir de esa conversación desarrollo varias canciones y te envío las primeras versiones.
Las escuchás y me indicás qué partes te representan, cuáles querés modificar y qué elementos musicales preferís conservar o cambiar.
03
Ajustamos y entrego
Trabajo sobre tus devoluciones hasta cerrar las versiones finales.
Después recibís las canciones por privado.
Si querés publicarlas, también podemos preparar su distribución en Spotify.
Escuchá
En Spotify
Lanzamientos de Frecuencia Humana.
Música + repetición
Las mismas palabras pueden acompañarte en distintos momentos del día
Una nota escrita, una reflexión o una frase necesitan que vuelvas deliberadamente a leerlas.
Una canción puede aparecer mientras caminás, viajás, trabajás, entrenás o descansás. Eso permite escuchar las mismas palabras muchas veces y en situaciones diferentes.
Además, una canción organiza esas palabras dentro de una estructura que se repite: versos, melodías, ritmo y estribillos.
En Rituales sonoros esa repetición no parte de una letra genérica. Parte de cosas que vos dijiste durante la conversación inicial y que después revisamos durante el proceso.
Por eso el trabajo sobre la letra es tan importante como la música: primero definimos qué querés que digan las canciones y después construimos la forma de escucharlo.
Algunas posibilidades
Una serie puede construirse alrededor de distintos temas
Una decisión
Registrar qué elegiste, por qué lo elegiste y qué querés recordar de esa decisión cuando vuelvas a escuchar la canción.
Una etapa de tu vida
Trabajar con experiencias de un viaje, una mudanza, un cambio de trabajo, una separación, un proyecto o cualquier período que quieras convertir en letras y música.
Una idea que querés recordar
Partir de una frase, una reflexión o algo que aprendiste y desarrollar distintas canciones alrededor de esa misma temática.
Una práctica
Crear música para usar durante yoga, meditación, journaling, caminatas u otras actividades en las que ya incorporás canciones o audio.
Por qué yo
Soy Romi
Estudié sonido en la universidad y hace años escribo canciones de esta manera para mí.
Las usé para registrar decisiones, proyectos, viajes y momentos de mi vida que quería poner en palabras y seguir escuchando después.
Esa forma de trabajar con música también está detrás de Frecuencia Humana, donde desarrollo canciones originales vinculadas con cada una de las experiencias.
En Rituales sonoros aplico ese proceso a una temática tuya: conversamos, escribo y compongo las primeras versiones, las revisamos y seguimos trabajando hasta cerrar la serie.
Antes de encargar
Rituales sonoros está pensado para personas que...
Tienen una temática concreta que quieren convertir en canciones.
Quieren que las letras partan de experiencias, ideas o palabras propias.
Escuchan música con frecuencia y quieren una serie creada específicamente para ellas.
Quieren participar de la revisión de letras y versiones, pero prefieren que la composición y el desarrollo de las canciones estén a cargo de otra persona.
Creá tu propia música de bienestar
Las experiencias de Frecuencia Humana incluyen música original. En este curso aprendés a crear la tuya, incluso si no tenés experiencia produciendo música.
Partimos de una intención —qué querés acompañar, provocar o explorar con esa pieza— y aprendemos a traducirla en decisiones musicales usando sonido, frecuencias, lenguaje musical y herramientas de inteligencia artificial.
No necesitás estudiar teoría musical como en un conservatorio. La idea es entender lo suficiente sobre ritmo, notas, escalas, armonía, tempo y estructura para poder tomar decisiones concretas sobre la música que querés crear.
Entender el sonido
Qué son las frecuencias, los binaural beats, las frecuencias solfeggio y otros recursos del sound healing, y cómo los usamos dentro de Frecuencia Humana.
También incorporamos ritmo, tempo, notas, escalas, armonía y estructura para entender qué cambia cuando modificás cada elemento y tener criterios concretos al momento de crear.
Definir una intención
Partimos de qué querés acompañar, provocar o explorar con una pieza y usamos esa intención para definir una dirección sonora.
Trabajamos cómo traducir una idea en decisiones sobre la experiencia que querés crear, las sensaciones que querés acompañar y los elementos musicales que pueden ayudarte a construirla.
Crear con IA
Usamos herramientas de generación musical para convertir esa dirección en canciones.
Aprendés a escribir prompts, probar alternativas, escuchar los resultados, ajustar las instrucciones e iterar hasta acercarte a una pieza que represente la intención que definiste al principio.
Publicar y usar tu música
Una vez que la pieza está lista, vemos cómo prepararla para usarla en tus propias prácticas, clases o proyectos, o publicarla en plataformas de streaming.
También trabajamos distribución, licencias y derechos para que entiendas qué podés hacer con la música que creaste y qué necesitás revisar antes de publicarla.
Mirá
En YouTube
Videos de Frecuencia Humana.
Incluye

A tu ritmo. Empezás cuando quieras.
Rituales sonoros
Una temática tuya convertida en una serie de canciones
El proceso incluye una conversación inicial, varias canciones compuestas a partir de esa temática, revisión de las versiones, ajustes y entrega final por privado.
Lo que cuenta la gente
Lo que cambia cuando lo usás.
Mejor precio
Las 7 experiencias y el curso, en un solo pago.
Las siete experiencias por un año, y el curso Creá tu música con acceso perpetuo.
Una filosofía antigua, traducida a una vida actual
Los Yamas y Niyamas forman parte de la filosofía del yoga. Fueron formulados en un contexto histórico, cultural y espiritual muy distinto del nuestro, y muchas de sus interpretaciones actuales amplían o reformulan su sentido original.
Frecuencia Humana parte de esas lecturas contemporáneas para pensar preguntas de la vida actual.
Qué hacemos con nuestros recursos. Cómo nos relacionamos con el placer, el esfuerzo, la verdad, los vínculos, lo que acumulamos, lo que repetimos y aquello que intentamos controlar.
Pulsar
Tu sueño, tu comida, tu dinero, tu cuerpo
En lecturas contemporáneas, Brahmacharya se vincula con la moderación y el uso de nuestra energía y recursos. Saucha, con el cuidado, la limpieza y el orden.
Pulsar lleva esas ideas al descanso, la alimentación, el dinero y el cuerpo: cómo usás y sostenés esos recursos en tu vida cotidiana.
Sintonizar
Tu creatividad y tu capacidad de disfrutar
Santosha se relaciona con el contentamiento y la capacidad de experimentar satisfacción en el presente.
Sintonizar lleva esa idea al deseo, el placer y la creatividad: qué te entusiasma, qué dejaste de hacer y cuánto lugar tiene hoy lo que hacés simplemente porque te gusta.
Resonar
Tus decisiones, tu voluntad y la confianza en tu propio criterio
En lecturas contemporáneas, Tapas se relaciona con la disciplina, la voluntad y el compromiso para sostener una intención cuando aparece resistencia.
Resonar trabaja ese punto entre saber qué querés y actuar: las decisiones que postergás, la confianza en tu criterio y la capacidad de sostener lo que elegiste.
Armonizar
Tus vínculos y la forma en que te tratás
Ahimsa se vincula con no dañar y con la forma en que tratamos a otras personas y a nosotras mismas. Asteya abre preguntas sobre lo que damos, tomamos y damos por sentado en un vínculo.
Armonizar lleva esas ideas al cuidado, los límites, la reciprocidad y la forma en que te tratás.
Expresar
Tu voz y tu opinión
Satya se relaciona con la verdad y la honestidad, también con reconocer lo que pensás, sentís y querés.
Expresar trabaja la distancia entre eso y lo que finalmente decís o mostrás: qué te guardás, qué modificás y qué todavía preferís no expresar.
Sincronizar
Tu intuición y la forma en que percibís
En lecturas contemporáneas, Svadhyaya se trabaja como autoestudio: observarse, reconocerse y prestar atención a los propios patrones.
Sincronizar lleva esa práctica a la intuición y la percepción: cuánto confiás en lo que percibís y cómo distinguís una señal interna de un miedo, una expectativa o una idea previa.
Amplificar
Tu sentido y tu conexión con algo más grande
Aparigraha se relaciona con no aferrarse. Ishvara Pranidhana, con la entrega, la devoción y el reconocimiento de algo más grande que la propia individualidad.
Amplificar lleva esas ideas al sentido, la conexión y la trascendencia: de qué formás parte y qué lugar tienen en tu vida la naturaleza, el arte, la comunidad o la espiritualidad.
Conocé mi historia
Detrás de Frecuencia Humana hay una persona, un recorrido y una práctica diaria.
Quién soy
Soy Romi. Estudié sonido en la universidad, me formé como profesora de yoga y de meditación, y hace más de una década que trabajo diseñando sistemas. Frecuencia Humana combina esas cuatro cosas: es una práctica diaria armada como un sistema, con música, movimiento, meditación y escritura, cada pieza pensada para conectar con lo que necesitás en cada momento.
Cómo empezó
Como práctica personal. Algo que fui armando para mí durante años, combinando lo que sabía de sonido, yoga y meditación en una rutina diaria. Durante mucho tiempo la usé para sostener una vida a mi ritmo: enfocarme, trabajar en lo que quería, viajar a lugares que nunca hubiera creído posibles, sacar proyectos adelante.
Las canciones que me escribía
Durante años también usé la música de una forma muy personal: me escribía canciones a mí misma. A veces eran para darme ánimo antes de hacer algo que me daba miedo. Otras, para acompañar una decisión, recordar algo que quería para mi vida o ayudarme a dejar ir algo que ya no quería seguir sosteniendo.
Ponía en palabras lo que necesitaba escuchar y después convivía con esas canciones. Con el tiempo esa forma de usar la música terminó convirtiéndose en una parte importante de Frecuencia Humana.

Cuándo cambió
Cuando murió mi mamá desaparecieron cosas que daba por sentadas: la forma de habitar mi casa, la relación con el trabajo, la confianza en lo que sentía, los vínculos que creía sólidos. Dejaron de importarme los logros. Empecé a necesitar una vida más tranquila. Me fui a vivir a otro país, sola con mis perros, y conseguí un trabajo que me pagaba lo suficiente para sostener esa vida sin exigirme más energía de la que podía dar. Estuve así casi tres años, reconstruyéndome al ritmo que sentí.
Como me cambió
Después de ese tiempo viajé a la India. No lo tenía planeado, fue otra corazonada que seguí. Volví entendiendo cosas de mí que no había pensado antes, y convencida de que había partes de mi vida que tenía que seguir modificando. Cambié de trabajo otra vez, esta vez con otro objetivo: armar esto, dejar de trabajar para otros, sistematizar lo que venía haciendo para mí y regalárselo a quien lo pueda sentir propio.
Una parte mía murió con mi mamá. Otra parte nació al volver de ese viaje.



Frecuencia Humana también es un producto que diseñé y construí desde cero
Además de desarrollar el contenido y las prácticas, tuve que convertir la idea en un producto: definir cómo funcionaba, organizar la experiencia, crear la plataforma y desarrollar toda la tecnología que la sostiene.
Ese trabajo también vive en otros dos proyectos.