Sincronizar
Tu cabeza, tu ruido mental.
Pensás todo el tiempo. Analizás, das vueltas y no llegás a nada, y no sabés qué querés porque adentro hay demasiado ruido.
Sincronizar trabaja eso que tu cabeza no logra resolver por más vueltas que le des.
Cuando el ruido no para, pensar más no alcanza. Acá la claridad se trabaja desde el cuerpo, no desde más análisis.
Qué se repite
Qué pensamientos vuelven una y otra vez sin llevarte a ningún lado.
Qué ruido no para
Qué te mantiene la cabeza encendida justo cuando querés descansar.
Qué genera la confusión
Qué la dispara y qué la sostiene en el tiempo, aunque ya quieras salir de ahí.
La última vez con claridad
Cuándo fue la última vez que sentiste la cabeza ordenada, y qué era distinto entonces.
Cómo es cada experiencia
Cuatro herramientas. Sin orden obligado.
Las usás como te sirva ese día.
Antes de empezar
Para quién está pensado.
Mirá si esta experiencia es para vos.
La cabeza no para: analizás, das vueltas y no llegás a nada.
Pensar más no te aclara; el ruido mental te agota.
Querés claridad desde el cuerpo, no más análisis.
Necesitás ordenar lo básico o un vínculo antes de entrar acá.
Buscás soluciones externas sin hacer el trabajo.
Todo lo que incluye
Dentro de cada experiencia hay más que las cuatro herramientas.
Secuencias de movimiento
Clases filmadas de yoga y movimiento, por tema.
Música
Playlists originales por experiencia.
Meditaciones guiadas
Sesiones grabadas sobre el tema de esa experiencia.
Meditaciones diarias
Piezas cortas para el día a día.
Prácticas y herramientas
Ejercicios aplicables fuera de la app.
Disparadores
Preguntas puntuales para escribir o pensar.
Afirmaciones
Frases para repetir en voz alta o por escrito.
Oráculo
Mensaje de entrada al eje de la experiencia, con invitaciones al final.
Prompts IA
Textos listos para pegar en un chat.
Audios
Piezas para poner de fondo: caminar, descanso, tareas.
Libros recomendados
Lista curada por experiencia.
Películas recomendadas
Lista curada por experiencia.
Objetivos
Mapa del viaje: de dónde partís y hacia dónde apunta cada movimiento.
Experiencia Sincronizar
Incluye

Cuándo empezás
A tu ritmo
Sin día fijo: el material queda disponible y entrás cuando quieras.
Sincronizar
Acceso inmediato. Empezás cuando quieras y la recorrés a tu ritmo, sin fecha de inicio ni cronograma.
- Experiencia completa
- Acceso por 1 año
- Contenido que se renueva
- Encuentro en vivo mensual
Precios en USD. Pago seguro con Stripe.
Cuando la cabeza no para, la salida no es pensar más. Es entrar por otro lado.
Más experiencias
Pulsar
Tu sueño, tu comida, tu dinero, tu cuerpo. Lo básico de todos los días.
Sintonizar
Tu creatividad y tu placer, para cuando hacés cosas y no sentís nada.
Resonar
Tus decisiones y tu confianza, para cuando postergás y dudás de vos.
Armonizar
Cómo te vinculás con los demás y cómo te tratás a vos misma.
Expresar
Tu voz y tu opinión, para cuando te guardás lo que pensás.
Amplificar
Tu sentido y tu dirección, para cuando cumplís con todo y no sabés para qué.
Lo que cuenta la gente
Lo que cambia cuando lo usás.
Curso · 4 módulos
Creá tu propia música de bienestar, sin saber música ni producción.
Cuatro módulos: qué frecuencias tienen respaldo, cómo definir la intención de una pieza, cómo crearla con herramientas de IA y cómo publicarla. Salís con tu primera música hecha.
Mejor precio
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Conocé mi historia
Detrás de Frecuencia Humana hay una persona, un recorrido y una práctica diaria.
Quién soy
Soy Romi. Estudié sonido en la universidad, me formé como profesora de yoga y de meditación, y hace más de una década que trabajo diseñando sistemas. Frecuencia Humana combina esas cuatro cosas: es una práctica diaria armada como un sistema, con música, movimiento, meditación y escritura, cada pieza pensada para conectar con lo que necesitás en cada momento.
Cómo empezó
Como práctica personal. Algo que fui armando para mí durante años, combinando lo que sabía de sonido, yoga y meditación en una rutina diaria. Durante mucho tiempo la usé para sostener una vida a mi ritmo: enfocarme, trabajar en lo que quería, viajar a lugares que nunca hubiera creído posibles, sacar proyectos adelante.
Cuándo cambió
Cuando murió mi mamá desaparecieron cosas que daba por sentadas: la forma de habitar mi casa, la relación con el trabajo, la confianza en lo que sentía, los vínculos que creía sólidos. Dejaron de importarme los logros. Empecé a necesitar una vida más tranquila. Me fui a vivir a otro país, sola con mis perros, y conseguí un trabajo que me pagaba lo suficiente para sostener esa vida sin exigirme más energía de la que podía dar. Estuve así casi tres años, reconstruyéndome al ritmo que sentí.

Como me cambió
Después de ese tiempo viajé a la India. No lo tenía planeado, fue otra corazonada que seguí. Volví entendiendo cosas de mí que no había pensado antes, y convencida de que había partes de mi vida que tenía que seguir modificando. Cambié de trabajo otra vez, esta vez con otro objetivo: armar esto, dejar de trabajar para otros, sistematizar lo que venía haciendo para mí y regalárselo a quien lo pueda sentir propio.
Una parte mía murió con mi mamá. Otra parte nació al volver de ese viaje.
Cómo se ve esto en mi vida hoy
Hace años que no acepto trabajos que no quiero, ni sostengo vínculos que me agotan, ni empujo proyectos ajenos. Volví a mi país de origen y pude reconstruir vínculos que había dejado en pausa cuando necesité reconstruirme a mí misma. Viajo cuando quiero, adonde quiero, por el tiempo que necesito. Trabajo en algo que me inventé para poder vivir como quiero, y sigo ajustando esa forma de vivir a lo que me hace bien. Todo esto lo sostengo con la práctica que fui armando durante años, y es la misma que abro en Frecuencia Humana.



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